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NUEVO SISTEMA FINANCIERO MUNDIAL

Columnista Invitado: Andrés Villota Gómez


El pasado 21 de febrero del 2023, el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció que Moscú cooperará con sus aliados para construir un sistema, seguro, de pagos internacionales que no dependa del dólar americano o del euro, en su discurso ante la Asamblea Federal de Rusia.

Sudáfrica se convierte en el presidente de los BRICS en 2023, tomando el relevo de China. El viceministro de Relaciones Exteriores y Cooperación de Sudáfrica, Alvin Botes, dijo que la próxima cumbre de los BRICS, de la que serán los anfitriones, discutirá una reestructuración de la arquitectura política, económica y financiera global.

“Uno de los temas que se discutirán en los BRICS es cómo reestructurar la arquitectura política, económica y financiera global para que sea más equilibrada, representativa, inclusiva y equitativa”, dijo Botes.

El Banco Central de Irak, anunció que planea legalizar el comercio con China y realizar los pagos utilizando el yuan chino. Irak, de facto, se vincula al bloque de los países BRICS, utilizando una moneda que no es el dólar americano para su actividad comercial.



Ese proceso de desaparición del dólar americano, se extiende por el mundo. Los Emiratos Árabes Unidos e Indonesia se proponen utilizar sus monedas nacionales para realizar su intercambio comercial. India y Singapur anunciaron la conexión de sus respectivos sistemas financieros al margen del dólar americano.

También, los bancos centrales de Indonesia, Nigeria y Emiratos Árabes Unidos se unieron en un sistema de pagos con sus respectivas monedas locales, al margen del Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication (SWIFT) que, por lo visto, va a entrar en desuso en el corto plazo.

Las monedas de Vietnam, Indonesia y Sudáfrica se han revaluado más de un 10%. En el mes de abril del 2023, podrían llegar a la paridad con el dólar, paso previo para retornar al Patrón Oro porque van a poder comprar oro más barato en Estados Unidos.

Todo lo que está ocurriendo en el mundo, es la lógica consecuencia de las decisiones absurdas, tomadas por Washington y Bruselas frente a la Crisis de Ucrania. Medidas arbitrarias que violan los Convenios de Ginebra sobre protección a la población civil en tiempo de paz o de guerra.



Los civiles rusos han sido victimas de robo, de saqueo, de expropiación, de discriminación y de violación de los Derechos Humanos de última generación. Desde la persecución al pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial, ningún pueblo había sufrido una persecución institucional tan perversa, sanguinaria y a gran escala.

Joe Biden y Ursula von der Leyen son los cabecillas de esa feroz persecución que buscó el exterminio del pueblo ruso, sancionando su actividad deportiva, cultural y diplomática, promovió el saqueo inclemente a las arcas de los civiles rusos en diferentes lugares del mundo, exigió sanciones comerciales que causaron la muerte por inanición de los civiles rusos, y pretendió la quiebra económica de Rusia, aislándola de los circuitos comerciales y financieros mundiales.



La entrada en desuso del dólar americano, en el mundo, se debe a la prohibición expresa que hizo Joe Biden para que los rusos lo utilizaran, congelando sus cuentas en dólares americanos y sancionando a los que tuvieran la osadía de comprarle o de venderle algo a los rusos.

El alza imparable de la inflación en Estados Unidos ha sido causada por la emisión desbordada de dólares, sin respaldo, para regalárselos a Volodymyr Zelensky. En menos de un año, Biden le ha regalado a Zelensky más de lo que Estados Unidos le entregó a Afganistán durante 10 años y es más de la mitad de lo que Estados Unidos se gastó en la Guerra de Vietnam durante más de 10 años.

Un comportamiento irracional que rompe con todos los parámetros sobre el uso del presupuesto estadounidense, sumado a la orden de censurar a todos los medios de comunicación rusos, en lo que parece ser un plan para evitar, a toda costa, que se conozca la verdad sobre los intereses ocultos de las familias Obama, Clinton y Biden en Ucrania, desde que Estados Unidos patrocinó un Golpe de Estado en el año 2014.

Mientras Joe Biden y la Unión Europea, siguen obsesionados por proteger los intereses del humorista Zelensky, muy por encima de los intereses de los estadounidenses y de los europeos, el presidente ruso, Vladimir Putin, lideró las acciones necesarias para evitar que su pueblo se muriera de hambre como consecuencia de las medidas tomadas por occidente, en contra de su nación.



Putin se vio en la necesidad de utilizar su moneda nacional para realizar sus transacciones de comercio internacional. Y en esa actividad lo secundaron sus socios comerciales que han empezado un mercado en el que no utilizan ni dólares americanos, ni euros, solo usan sus monedas nacionales digitales (desaparece el dinero en efectivo) que, para lograr términos de intercambio justos, han regresado al Patrón Oro.

El Sistema Financiero actual, fue diseñado en Breton Woods (1944). Su arquitecto fue John Maynard Keynes y su objetivo fue escalar, a nivel global, el comunista New Deal, usado para sacar de la miseria a la economía estadounidense después de la Gran Depresión originada por el Crack de 1929.

Las oenegés fueron las herramientas utilizadas para poner en orden a la economía del mundo, después de la Segunda Guerra Mundial. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), pretendieron usurpar la soberanía económica del Estado-Nación que, posteriormente, perdió su soberanía política con la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El nuevo Sistema Financiero, deja sin recursos y sin espacio a la existencia de las oenegés. El Estado-Nación recupera su poder y soberanía.



Mariana Mazzucato, Thomas Piketty y Joseph Stiglitz, son los encargados de actualizar la Teoría de Keynes para justificar el expolio a gran escala, el intervencionismo estatal masivo, el gasto público desbordado e inútil, la emisión de dinero sin respaldo. El Nuevo Sistema Financiero Mundial, es la antítesis del vetusto modelo creado por Keynes.

Acaba con la plusvalía estatal que le robaba al trabajador una parte importante de su ingreso, disfrazado de impuestos, multas, aranceles, sobretasas y un largo etcétera. Acaba con esa clase inútil, parásita, desahuciada del mercado laboral productivo que, por descarte, terminaba de burócratas porque se acaba con la emisión de dinero sin respaldo y, con el poco dinero digital respaldado en oro, ya no se van a poder robar todo lo que se roban, por la plena trazabilidad que queda sobre todos los movimientos financieros que realizan. Adiós a la corrupción. Adiós a las economías ilegales.

La importancia de retomar las monedas nacionales, le exige a las economías fortalecerse y ser eficientes. El gasto inútil en burocracia deja de ser una opción. Los intereses de la minoría dominante quedan a un lado. El tamaño de los Estados se debe reducir a su mínima expresión porque prima el gasto útil y eficiente.



Los precios van a ser los encargados de ajustar la reducción de la masa monetaria que se va a limitar a la emisión de moneda respaldada en metales preciosos. Los precios de todo van a bajar así como, al revés, los precios subían de manera imparable cuando se emitía enormes cantidades de dinero sin respaldo para ajustar la masa monetaria inmensa a la oferta de productos y de servicios de una economía.

Vuelve la justicia social, después de un periodo oscuro de injusticia social en el que se excluyó a los mejores y se premió a los peores. Los mejores lugares para trabajar van a dejar de ser las oficinas en las que menos se trabaja porque parecen resorts de cinco estrellas. Ser eficientes y productivos es una necesidad del nuevo sistema.

La ola de despidos masivos que está ocurriendo en el mundo, en las empresas que cayeron en la trampa de darle trabajo a los más ignorantes e inexpertos, excluyendo a los mejores, es un ejemplo de lo que digo.

El nuevo sistema, es el triunfo de las teorías económicas del Liberalismo Clásico de Smith y de Ricardo, y de la Escuela Austriaca, que valora la libertad de los mercados a la que se opone la presencia del Estado.

El sistema que surgió por culpa de una guerra, colapsó por culpa de otra guerra.

Columna publicada en primicia por EL Expediente.

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